
Banes,
Banes despierta arrogante,
De tus hijos escucho el clamor.
Y has que marchen con fe delirante
Hacia el templo do reina el amor.
Que la vida sin una ilusión,
Fuera sólo tenaz padecer,
El aliento lo da el corazón,
No la ciencia ni el mucho saber.
Combatamos con fe inquebrantable
Cuanto impida triunfar y ascender
La verdad, soberana y estable,
Que el creyente desea conocer.
Y escuchando la voz que nos guía
Nuestras almas dejemos volar,
Que la patria bendice en su día
el que supo por ella luchar.
Ya cumplido el deber del guerrero
Que la vida gozosa ofrendó.
Cumple a todos velar con esmero.
Por la tierra que aquel libertó.
Sean por siempre sagrados y santos
Los recuerdos augustos de ayer,
De batalla los ímicos campos,
Sean el surco, la escuela y taller.






